Expresiones y reflexiones de la vida cotidiana y no cotidiana. No se escribir, no se literatura, me expreso como me sale.
jueves, 13 de diciembre de 2018
Pensando un sentimiento
La inefabilidad me somete día a día, mis sentimientos están atorados dentro de mi cuerpo. No escucho su búsqueda de libertad ni tampoco sé por dónde la encontrarían. La lluvia continúa. Mojado y paspado de incertidumbre, abro camino para algún lado. Ya no importa si llueve, ya no importa si hay baldosas flojas, hay que seguir, ¿para dónde? No sé, pero seguir. Hay energía, pero no motivación. Hay movimiento, pero no sentido. Que las cartas decidan. Es hora de dejar espacio al inconsciente y amigarse. Dejar que agarre las riendas y ver si elige mejor que yo. No es rendirse, es confiar. Confiar que no somos dueños de nada, entender que no la sabemos todo y que no podemos controlar casi nada.
¿Y qué pasa cuando la razón va para un lado y el corazón para el otro? Encontrarte solo calma mis fantasías y viejos fantasmas tuyos. Pero se enciende algo adentro, por vos. No es amor, no es odio, simplemente un sentimiento. Con solo aparecer me barriste las aguas internas y perdí el timón. Si yo te amara algún día, sería mi destrucción. Porque no podría amarte y amarme a la vez. Amarte sería dejar de ser yo, por como sos vos no hay otra forma, estaría matando mis principios. No sos vos el problema, pero tampoco yo. Es la circunstancia, el encuentro, el vos y yo. No hay culpables. Es como se da. ¿Quién soy yo para decir que soy mejor que vos? Aunque capaz algún día no nos hablemos más, te voy a querer siempre.
domingo, 9 de diciembre de 2018
Solo es una cuestión de espiralar
Una vez una persona que aprecio mucho me dijo que yo era muy retorcido, que solo es cuestión de espiralar para afuera. Tendrá razón? Aunque el otro NUNCA podrá definir quién soy, esta bueno escuchar su opinión (si aporta algo), cuestionarte o jugar un rato creyéndote eso.
Abordando mi inconsciente con las herramientas que poseo actualmente, puedo seguir escarbando para encontrar mi verdadera esencia. Pero mientras, la disfrazo de lo que creo que soy. El cese de definiciones te permite saber quien sos, pero eso implica soltar todo lo ya conocido y saltar a la incertidumbre de lo inexplorado. Aprender para desaprender, llenarse de conocimiento para finalmente vaciarse del mismo. La sociedad no ayuda para nada y hace bastante me di cuenta que no existe fuera tuyo, la sociedad se convierte en una voz en tu cabeza. Las voces de tus padres, de tus profesores, de tus pares, ya no son externas, son voces arraigadas que vuelven cada tanto y te frenan, no te permiten ser quien sos. Ellos te marcaron un camino, conscientemente o no, que no te pertenece. Ser conscientes de esas voces es el primer paso para poder saber que no son nuestras y desidentificarnos con las mismas.
Y pasamos por tantas cosas para darnos cuenta que la verdad está delante de nosotros, o incluso dentro nuestro. En lo simple, en lo empírico. Si sos complicado, usa esa complicación para llegar a lo simple. Si pensas mucho, usa esos pensamientos como medio para aprender a sentir. Pero la verdad es una esencia que no se puede ver directamente. Solo se puede llegar a través de la belleza de las cosas que si se ven. No confíes en alguien que proclama tener la verdad. Esa verdad está teñida de quien la dice. La única forma es que la experimentes por tu cuenta. Confia en el camino en el que vas, usá tu mirada para aprender lo más posible, a veces las cosas cambian con solo cambiar la mirada. Fluir es una señal de que ese es el camino. Cuando fluis, estas siendo. Aprende a fluir.
viernes, 2 de noviembre de 2018
El espejo
Puedo asegurar que él no está cuando no hay una luz que lo refleje. Y cuando la oscuridad parece ganar la batalla pero queda algo de luz, puedo observar en el espejo un tenue reflejo, que no reconozco como propio…
viernes, 19 de octubre de 2018
El arte de fallar
Por qué hacer malabares? Hay mucho prejuicio sobre esta actividad. Algunos te tildaran de vago, de fumanchero o de volado… Hacer malabares es divertido y además de aumentar los reflejos y la coordinación, te enseña una filosofía de vida: aprender a fallar. Las clavas/pelotas se te van a caer miiiiiles de veces, y una vez más, y una vez más, y una vez más. Pero al ver la indeseable caída del objeto al suelo, tenes dos opciones, o frustrarte y ponerte mal; o aceptarlo y volver a intentarlo.
Alguna vez probaste con fallar a propósito? Parece fácil pero no lo es. Estamos acostumbrados a querer hacer las cosas bien, cada día mejor, a hacerlas perfectas. Aunque el perfeccionismo es una total ilusión, lo ansiamos y nos esforzamos por alcanzarlo. La sociedad te juzga por el error, te lo marca como si fuera algo malo, y finalmente nosotros lo vemos como algo a erradicar del mundo y evitarlo totalmente. Solemos asociar nuestra autoestima a los logros y al esfuerzo para conseguirlo. Si fallas, estas mal. Si no cumple con las expectativas, nos frustramos. Si lo hacemos “mal”, nos angustiamos.
Yo te propongo que aprendas a fallar, o sea, permitirse fallar en la vida. No somos seres perfectos, siempre vamos a errar en algún momento. Si lo permitimos en nosotros, cuando suceda, no va a doler.
Imagínate a lo que llegarías si te permitieras fallar, intentar hacer de nuevo eso que erraste anteriormente, y errar de nuevo y errar de nuevo, hasta que finalmente lo logras. Del fallo se aprende. El fallo es aprendizaje total. Fallaremos hasta lograrlo. El fallo te permite aprender del error y volverlo a intentar con más experiencia. Si aprendemos a tolerar la frustración y aceptar nuestros fallos, nuestra autoestima y entusiasmo aumentaría considerablemente. Solo hay que dar el primer paso y darse el gusto de fallar…
martes, 2 de octubre de 2018
Navegando ando
Mas allá de los tiempos que corren, mis emociones transitan por un lado paralelo, metafísico, mas allá de lo que uno puede manejar o enterarse. La angustia se muestra atemporal y se impone absoluta, el barco sigue navegando en ese mar de dudas con la tormenta a flor de piel. Se desconoce si el capitán solo esta esquivando las olas que lo acechan o va en una dirección en particular. Qué difícil es dejarse guiar por la sabia crema de estrellas que abunda en el cielo y, en vez de eso, seguir cabezaduramente la hoja de ruta que nos marcamos al principio del viaje. Despedir al vapor de agua dio comienzo a esta turbulenta tempestad que de algún modo ya sabido, solo se estaba postergando. La llovizna dejo mucho aprendizaje, permitirá lo mismo esta nueva situación que además de nebulosa es más abstracta?
El barro se incrusta en la bota, los pasos se hacen más lentos, las huellas se tornan borrosas. Si todo es una ilusión, por que en vez de imaginar un futuro sin esperanzas, imaginamos uno con colores?
Con poca frecuencia, las estrellas se iluminan y son realmente claras: ese es el camino. Un pequeño recordatorio de que somos el camino y no solo el final del mismo; que somos la experiencia y no solo el resultado. Dale, es por ahí… Pero cuando oscurece y las luces artificiales de la mente se encienden y se obsesionan con la falta de claridad, no permiten observar el verdadero camino. Se te escapa de las manos y el piloto se prende. Volvemos a confundirnos con lo que se ve, con lo tangible, con lo medible, siendo esto solo el síntoma, solo la alerta de que las cosas no pueden seguir así.
Apaga las luces falsas, encuentra las verdaderas. Que el fuego no queme, que ilumine.
miércoles, 19 de septiembre de 2018
15 minutos
Anochece, la luz se esconde con el ocaso y la oscuridad se asoma tímidamente con el fin de apoderarse de la atmósfera. El armonioso sonido de la música se reproduce aleatoriamente reafirmando su autonomía como fondo en la habitación, aunque nadie la esté escuchando, aunque nadie se encuentre en la habitación.
En el living, unas pequeñas lágrimas piden a gritos su ansiada libertad. Pero no. Matt no lo permite. Matt no quiere. Una angustia oprime su pecho. Frustrado y desesperanzado, trata de expresar lo que siente escribiendo su malestar, mientras espera tirado sobre el sillón. La música sigue sonando, el tiempo avanza incorruptiblemente. 15 minutos. 15 minutos son los que separan a Matt de su destino. 15 minutos son los que separan a Matt del trapecio. 15 minutos son los que Matt necesita para trascender, tal vez cambiar algo, tal vez cambiar su vida, tal vez solo descargar tensiones. Simplemente enviar a la sombra su agonía existencial por un rato. Hacer un stop, un break, generar un tiempo 0, solo por dos horas, solo en 15 minutos. La angustia puede esperar, pero el tiempo no perdona.
En el living, unas pequeñas lágrimas piden a gritos su ansiada libertad. Pero no. Matt no lo permite. Matt no quiere. Una angustia oprime su pecho. Frustrado y desesperanzado, trata de expresar lo que siente escribiendo su malestar, mientras espera tirado sobre el sillón. La música sigue sonando, el tiempo avanza incorruptiblemente. 15 minutos. 15 minutos son los que separan a Matt de su destino. 15 minutos son los que separan a Matt del trapecio. 15 minutos son los que Matt necesita para trascender, tal vez cambiar algo, tal vez cambiar su vida, tal vez solo descargar tensiones. Simplemente enviar a la sombra su agonía existencial por un rato. Hacer un stop, un break, generar un tiempo 0, solo por dos horas, solo en 15 minutos. La angustia puede esperar, pero el tiempo no perdona.
miércoles, 11 de julio de 2018
No sos tu piel
Tu piel
Esa que esta bendecida de grietas de oro
Y que formaron parte de tu pasado
Tu piel
Esa que se enfría cuando se duerme
Y transpira cuando despierta
Tu piel
Esa que tiembla cuando se “toca de oídos”
Y pide más y más
Tu piel
Al final solo es una belleza que se puede apreciar
Al final solo es un reflejo de tu verdad
Si no sos tu piel
Entonces te pregunto
Cuantas pieles necesitas para saberlo?
<>
Yo y... el otro?
Estamos en un punto donde ya no importan las cosas. Las relaciones pierden su sentido y denota la falta de compromiso. Las personalidades narcisistas están ganando la batalla. Solo importa “uno mismo”. Eso parece implicar que el otro no existe si no que es una utilidad para uno. Usame y yo te uso, ese es el trato. “No quiero nada serio”, “quiero hacer lo que me pinte. Vos fijate”.
Podemos reclamar confianza tratándonos así? Nos damos de liberales y lo único que está libre es el baño cuando vas a cagar. Si pensas diferente, te tratan de conservador y mente cerrada. La respuesta está en simplemente como está la sociedad en este momento: crisis de ansiedad por aquí, depresión por ahí, egocentrismo por allá. Parece que mirarse el ombligo es todo lo que vale, sin darse cuenta de que esta sucio. Yo te pregunto si alguna vez viste realmente al otro, a la persona con la que estas, tus familiares, tus amigos. Pero, para ver al otro realmente como es, hay que saber estar solo. Quererse primero. Para no depender de nadie, para no usar a nadie. Una vez trabajadas las emociones, podrás compartir con los demás sabiendo que el otro también es una persona, que es valiosa, que tiene sentimientos, emociones y dificultades. Nadie pidió venir al mundo, pero lamentablemente hay que transitarlo.
Como esta tu balanza? Compartís con los demás? O los usas para beneficio propio? Para llenar un vacío?
martes, 19 de junio de 2018
La niña
Su fragilidad era lo que más ocultaba
Pero sin darse cuenta
Era lo que más mostraba
Sus ojos trataban de esconder lo inevitable
Su tristeza se sentía cuando uníamos nuestros cuerpos
Su delicada presencia sucumbía ante la mínima verdad
Sus defensas aflojaban con cada penetración oral
Su esencia por fin relucía en la superficie
Su niña interior estaba floreciendo
Dejando los viejos dramas en el camino
Y abrazando la incertidumbre de lo desconocido
La niña sabía que no hay nada seguro
La niña sabía que la vida es bello peligro
La niña sabía que todo es finito
Y finalmente decidió
Se quedó pensando cuando se iba a animar
<>
domingo, 17 de junio de 2018
Sendero sin fin
Caminas fielmente acompañado de la brisa
Sin dirección ni sentido alguno
Dejándote llevar por esas antiguas añoranzas
De lo que pudo ser y no fue
De lo que pudo no ser y fue
Varado en aquel sendero
Con la mirada ausente y perdida
Necesitando desaferrarse de ataduras
Para poder continuar
Un vapor de agua llega sin llamado
Y te refresca el alma
El cielo deja de llorar
La luz insinúa entre las lúgubres nubes
Dando comienzo a un nuevo camino
No se necesita ver el final del túnel
Con confiar sabrás
Que no hay final
Ni tampoco un túnel
<>
Ansías verme de nuevo
Ansías verme de nuevo
Cuando despiertas al amanecer
Mientras estas con alguien mas
Y ese no soy yo
Ansías verme de nuevo
Después de despedirnos con un beso
Mientras viajas a su casa
Y ese no soy yo
Ansías verme de nuevo
Cuando te vas a dormir
Mientras hablas con el
Y ese no soy yo
Y ese no soy yo
<>
Viaje tipico de bondi
Hombre, 21 años, barba, piercing ceja izquierda, trabajando crisis existencial, a la espera de algo. Me subo al bondi. Pueden pasar muchas cosas en el bondi. Llegar a destino por ejemplo. Pero antes, el trayecto. El fastidioso trayecto.
Subís y el primer obstáculo es el chofer. Contextura robusta, pelo lacio, bigote, cansado, triste de la vida. A la espera de algo, si, de que le digas a donde vas.
8.50, eso fue hasta ayer, perdón 9.50. Le sonreís de compromiso, capaz no. Pones cara de orto y le apartas la vista. Tu objetivo es avanzar hacia atrás. Esta lleno. Personas con la mochila en la espalda. Todos adelante. Hay espacio detrás. Permiso, permiso. Llora un bebe, grita una vieja de que la están aplastando, permiso, permiso, un loco cantando horriblemente con los auriculares puestos, un gordo quejándose del gobierno. Llegas al fondo, suspiras y apoyas el bolso entre las piernas. Hay olor a chivo, abrís la ventana. Eh flaco hace frío, cerras la ventana y te aguantas el sauna corporal.
Quinta parada, sube un flaco con la guitarra, tiene cara de lastima, el chofer lo deja pasar, flaco agradece, saluda a todos, nadie contesta y empieza a tocar. La gente ni lo mira, gente fastidiada, otra gente escuchando para despejar la monótona rutina. Toca 2 temas y saca su sombrerito salvador de deudas. Gente se hace la dormida, mira punto fijo, otros dejan plata. Le doy 5 pesos. Flaco baja fingiendo cara de feliz cumpleaños a la espera de otro transporte.
Décima parada, sube flaco rescatado de las drogas, vende facturas, habla de Jesús. Algunos empatizan, otros contienen la risa, yo sigo inmerso en el mundo de la música con mis salvadores auriculares. Lo miro de reojo, frustrado sin ventas, se baja en la próxima parada.
Décima tercera parada. Sube un conocido, no amigo. Futura situación incómoda. Lo viste, te haces el boludo, el te vio, se hace el boludo también. Avanza hacia atrás mirando el piso o las tetas de una mujer disimuladamente del lado de la puerta. Continua, descubre la raya de un culo peludo, se asquea. Cierra los ojos y suspira. Mientras tanto, yo saco el celular. Faltan 20 minutos. Conocido se pone donde no podamos vernos. Los dos sabemos que nos vimos, los dos nos seguimos haciendo los boludos. No paso nada, trayecto corto para el conocido. Se baja. Chau situación incómoda.
Llamada al celu, es mama, haces malabares y equilibrio con tu entorno y objetos personales. Atendes, hola ma, bien vos, si estoy llegando, no, tampoco, bueno, dale, si, si, si…, bueno, chau. Amagas caída, pedís perdón al pasajero de al lado, te acomodas, seguís en la tuya. La vieja de al lado hace comentario del clima, asentís con la cabeza, 2 veces, 3 veces, te pones auriculares de nuevo. Empezas a transpirar y recordas el encierro. Falta poco. Pedís permiso. Permiso, permiso, el pibe sentado en el escalón no te escucha, insistis, se corre fastidiado, es un pelotudo pensas, sos un pelotudo piensa el. Tocas timbre, no se escucha, tocas de nuevo por las dudas. Chofer deja de abstraerse en sus pensamientos y atiende la solicitud. Frena el colectivo, abre la puerta, te bajas. Inhalas inevitablemente el humo que deja el vehículo, miras a los 2 lados y cruzas. Fin de trayecto.
EQUILIBRIO
Masculino/femenino, Frio/calor, Yin/yang, día/noche, luz/oscuridad, mental/emocional, consciente/inconsciente, etc. Cada polo (que son opuestos) si se lo ve por separado, genera dualidad. Pero si podes ver mas allá, te darás cuenta que se complementan, convirtiéndose en unidad. Uno no puede existir sin el otro. Se unen para formar un equilibrio.
Hasta acá todo bien, la teoría es muy hermosa así que podemos arrojarnos un rato en la realidad.
Cuantas veces te quedaste pensando y no avanzaste de ahí? Pensaste si hacerlo o no? Si vale la pena, “y si fallo”, “y si pierdo”, “y es que me da paja”. Lo único que conseguiste es pensar. Tirado en la cama pensando “que hubiese pasado si”, “y si lo hubiese hecho?”, “por que no me anime?”, “lo voy a hacer cuando primero pase esto…, o aquello…”. El ser humano pierde mucho tiempo pensando situaciones que no llegan a ningún lado. No podes romper patrones de pensamiento desde el lugar que los creaste. Esto genera malestar y más retraimiento, te bloquea, no te deja avanzar. Podes llegar al estado de sobrepensar y empezar a querer que todo sea como uno quiere (‘tener todo bajo control’). Y cuando no se cumple dichas exigencias, vienen las frustraciones y el enojo, hacia uno, hacia los demás y hacia el “universo”.
Este sería el polo ‘sobre-pensar’.
Y cuantas cagadas te mandaste por no pensar? Cuantas veces hiciste algo que trajo malas consecuencias por no haberlo premeditado? Capaz lastimaste a alguien, o a vos mismo, o perdiste algo importante. Y te arrepentís de haberlo hecho. Dejas que las emociones te lleven a vos y no al revés? Vivis de ilusiones? Haces cosas por hacer por la ansiedad que tenes, con ese culo inquieto que no puede estar simplemente sentado sobre una silla? Es probable que dichas experiencias no sean gratificantes, solo buscando evadir por un rato el verdadero problema de uno.
Este sería el polo ‘impulsividad’.
El equilibrio es la clave. Poder llevar estos 2 polos al medio. Aprender a discernir cuando hay que pensar las situaciones antes de enfrentarlas para utilizar las herramientas adecuadas y cuando hay que mandársela antes que interrumpa el miedo con sus manías obsesivas y negativas. Hay momentos que son para reflexionar, y hay otros que son para vivenciarlos. Esto no se logra de un dia para el otro, se va aprendiendo a medida que uno crece y madura. Tampoco quiere decir que vas conseguir todo lo que queres, de eso no se trata. Se trata de un sano equilibrio mental/emocional para que estés bien con vos mismo y poder sobrellevar las situaciones sin que te afecten demasiado. Dejarse llevar y fluir, pero sabiamente.
Este sería la unidad ‘estabilidad’.
Felicida'
Cuando fue el día que dejaste de luchar por tus sueños?
Ahora eres una oveja mas, que sigue al ganado. Llegas de trabajar/estudiar y lo único que deseas es olvidarte de todo, olvidarte de lo que haces, de lo que eres, de lo que no tienes.
Solo necesitas cinco minutos al día, para revivir lo que ansias, lo que deseas lograr, lo que tienes guardado y no recuerdas que tienes. Pero decides no hacerlo. Llegas, te sientas y agarras el celu. Facebook, instagram, twitter, facebook de nuevo...
No te das cuenta, pero la vida sigue. No te espera. Porque no hacer nada también es decidir, es decidir no hacer nada.
Cuando fue la ultima vez que sonreíste? Cuando fue la ultima vez que compartiste algo? Cuando fue la ultima vez que bailaste? Que cantaste? Que te reíste de una maldad tuya que hiciste en el pasado?
Un dia te vas a mirar al espejo y notaras... Se te cae el pelo, tenes arrugas en la cara, se te caen las tetas y la panza acompaña... Esos ojos que se reencuentran en el espejo y no se reconocen. Quien soy? Quien es ese que yo veo? Quien es ese que me esta mirando?
Estoy donde quiero estar? Esto es lo que yo planee o desee? Miro para atrás y no me reconozco, no soy el mismo, no, ya no...
Es cuestión de volver a empezar. No tendré todo lo que me falta, pero que es lo que ya tengo? Tengo una vida, respiro y puedo decidir sobre mi mismo. Continuo. Me doy cuenta que soy el dueño de mi vida. Si. La puedo cambiar. El primer paso es saber lo que uno quiere...
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