Expresiones y reflexiones de la vida cotidiana y no cotidiana. No se escribir, no se literatura, me expreso como me sale.
jueves, 3 de enero de 2019
Flower's trip
Los truenos y los rayos se adentran en ese sutil espacio entre la cornisa y la brisa. Asustan a todos con su irreprochable sonido. Mi mirada queda atónita ante semejante resplandor, que ilumina mis laberintos más imposibles, esos que son oscuros y permanecen así hasta después de reiteradas fregadas, haciendo dudar de nuestra llamada “utilidad”. Confuso y relajado me dejo arrastrar. ¿Cuál es el miedo si sentís todo en orden, aunque realmente no lo esté? Solo cuentan las tripas, la imaginación es el hermano menor. El espacio es estrecho y no tiene techo, es infinito y único. Esa prestigiosa unicidad la convierte en el bienestar de la más solemne duda. Mi cabeza no piensa y mi corazón no siente. Mi sexo no disfruta y mi cuerpo enferma. Estancado en ese espacio, tan misterioso y oculto, el tiempo no existe. Yo tampoco existo, pero no soy el tiempo. Soy el que soy, no más que eso, pero tampoco menos. Solo Dios es Logos. Vivimos de diálogos y eso nos separa. Seamos uno, abracemos y unamos la dualidad. No puede ser dual si alguien lo observa. Soy el que observa. Soy.
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