Expresiones y reflexiones de la vida cotidiana y no cotidiana. No se escribir, no se literatura, me expreso como me sale.
miércoles, 3 de febrero de 2021
Transaccion
sábado, 30 de enero de 2021
En el limbo
Ya es un nuevo día. Los rayos del sol comienzan a entrar tímidamente por la gastada persiana. Es su trabajo diario, como un gallo que, en vez de cacaraquear, invade tu habitación con su luz. Una sensación densa en el estómago comienza a dar forma, como un ritual necesario para arrancar de mala manera la rutina. Mis emociones tocan la puerta con todas sus fuerzas e ingresan sin haberlas invitado. Mi cabeza siente ya la angustia fuerte con una mezcla de ira, miedo e impotencia. Ahí es cuando me siento en el medio de todo.
En el medio de la duda, ¿estoy yendo bien en mi vida? ¿Qué debo replantear? ¿Qué es lo que quiero realmente? En el medio la angustia, ¿qué elijo sentir? ¿Complacerme en la tristeza? ¿Llenarme de alegría? ¿Tengo miedo al éxito? ¿Por qué no me abro? ¿Por qué no me animo? En el medio del pensar, ¿por qué analizo tanto? ¿Cómo puedo resolver las ideas contradictorias que afloran en mi mente?
Me siento como en el limbo, entre lo más sagrado de la vida, la alegría sublime que se me escapa de las manos de vez en cuando. Y entre el infierno emocional, que logro escaparme mayormente, pero que te atrapa y te encierra en la oscura incertidumbre con miedo, y apego a viejas ideas y concepciones egoístas.
Visito ambos lados todo el tiempo. Capaz mi problema es no aceptar que la vida no es estable ni segura y las emociones son como olas del agua que no se pueden controlar, pero si surfear a voluntad. Si uno aprende…
Aprender a dejar ser, aprender a dejar ir. Todo es como es, la mente es la que cataloga y genera dualidad. Aprender a domar la mente es permitir que la vida fluya, aprender a usar la mente cuando se la necesita, no cuando ella quiere, generándote ideas y fantasías involuntarias. Solo cuando descubras tu esencia, la mente se calla y te permite ver lo que es.
lunes, 16 de noviembre de 2020
La noche oscura del Alma
Acechar las sombras, fundirse con la oscuridad, ahogarse en lo profundo del lodo. Esa noche que simboliza la muerte, la tormenta donde no sabes donde refugiarte. Peleas con esas sutiles tinieblas que solo son gaseosas, abstractas. Pero las sufrís. Sentís todo. En el cuerpo, en la mente y en el alma. Tus demonios afloran y tratas de huir, o de luchar. Pensas que no hay escapatoria, que no hay salvación, ni esperanza. Te sentís solx, abandonadx, desoladx, desesperanzadx. Estas pasando por la noche oscura del alma, como lo llamaba San Juan de la Cruz.
Pero espera, mantén la quietud. Respira. Hay algo más ahí. Algo que es inmutable, imborrable, infinito y eterno. Es tu Ser. Aguanta esa noche. Atraviésala, vívela, siéntela, es parte de vos. Es una parte dolorosa, oscura, frágil. Pero es tuya. De nadie más. Acéptala e intégrala. Una vez calmada la tormenta, vas a renacer, tal cual ave fénix. Vas a brillar como nunca habías brillado, te vas a sentir completx, integrx, ecuánime. No vas a buscar más nada porque ya lo tenes todo. No vas a mendigar amor, porque sos Amor. Vas a ser libre, independiente, sin ataduras a nada. Te vas a mover en este mundo, pero sabiendo que no sos de este mundo. Accionaras desinteresadamente y ayudaras a los demás. Todos son vos. Vos sos todos. No hay YO, es un Nosotros. Uno es Todo. Todo es Uno.
viernes, 10 de abril de 2020
Si no te hubiera conocido
Poco tiempo llegue a conocerte
Observar tu mirada no fue suficiente
Tu cielo se mezclaba con el mío
formando azul clarito
La tormenta parecía inalcanzable
Quien dijo que con vos iba a ser posible
Tus pechos siempre mimaron mis labios
Tus manos encontraban cobijo
Ya no me acuerdo de mis sentimientos
Solo puedo pensar en una flor que se marchita
Mi indecisión me hacía tambalear
Solo tu presencia permitía los sucesos
Los hechos son irreversibles
Los llantos son inevitables
Mi risa nunca se llevo bien con tu brisa
Y ahora vivo con la incertidumbre
De que hubiese pasado
si no te hubiera conocido
<>
miércoles, 5 de febrero de 2020
somos Uno
Solo cuando me vuelvo silencioso
Puedo ver lo que no se ve
Puedo sentir la esencia de lo real
Puedo entender lo intangible
Y se a lo que realmente quiero llegar
Reconozco la entropía externa
así lo interno se ordena
La dualidad se desvanece
La maya (ilusión) cae
El velo desaparece
Y me vuelvo UNO con el todo
Cortos de alguna vez
Negando tus sentimientos
Yo disfruto de mis fantasías
(Y las trasciendo)
…
Si somos seres finitos
Por que perder tiempo
Buscando la eternidad
Disfrutemos lo que somos ahora
Esa es la verdadera eternidad
…
La timidez no le permitió decirlo
Pero su mirada la delató
Trataba de ocultar su deseo
eso hacía que se notara mucho mas
...
Algo se acercaba
Y me hacía temblar hasta los huesos
Pero lo que no sabia
Es que era solo el comienzo
lunes, 6 de enero de 2020
Carta de un payaso
Querides clowns
Quiero mencionar unas palabras para expresar lo que pasó estos meses en mi interior, o por lo menos intentarlo. Sé que las palabras son un método limitado para mostrar lo que sentimos, lo inefable solo puede percibirse a través de lo no verbal.
Mi búsqueda en estos momentos de mi vida es aprender a soltar, aprender a dejar ir, aprender a que las cosas son como son y no como yo quiero que sean. Aprender a permitir los fallos y los errores. Que todo es como es.
Con el teatro entendí que hay que dejar la mente para poder vivenciarlo. Pero con el clown entendí que además de dejar la cabeza hay que poner el corazón. Permitir aflorar emociones y sensaciones espontáneas sin juzgarlas ni intentar cambiarlas. Aceptar todo lo que sucede por tu cuerpo y por tu mente. No hay nada mas sanador que poder reírse de uno mismo y usar todo lo que te pasa para construir algo. Sé que el camino de la vida es largo y parece que nunca llega a ningún lado. Pero confiando sabes que no hay ningún lugar a donde llegar. Es olvidarse de las metas y resultados y disfrutar el proceso.
Entré a clown con una meta y eso estaba nublando lo que la vida me estaba ofreciendo en su totalidad. Vine solo, hasta que pude olvidarme de mí por un rato y ver que hay otras personas vivenciándolo todo conmigo, aunque a su manera. Nos sacamos todas las máscaras y volvimos a conectarnos con el niño que llevamos en el interior. Ese niño siempre estuvo adentro, sólo faltaba verlo y despertarlo. El adulto solo es un disfraz para poder mantener y construir esta sociedad (aunque estemos todes re neuróticos).
Nos cagamos de risa cuando en los juegos grupales el otre perdía, o se colgaba, o ni sabía dónde estaba parado. Entendimos que aceptar la propuesta del otro es decirle SI al proceso, aceptar lo mutable, soltar el control. Aprendimos a hablar en chino, japonés, francés, alemán y a mordernos la lengua, aprendimos a dar bofetadas y a nadar en piletas vacías. Aprendimos a ser animales, accesorios, colores, números, a ser tenistas investigadores y a ser invisibles. Aprendimos a bailar ballet, danza clásica, a rapear, a hacer acrobacia. También que a algune puede quedarle muy gracioso tocarse las tetas…
Muchas veces, me resistía a venir a las clases, a poner el cuerpo otra vez, a exponerme. Pero cuando lo empecé a disfrutar, se me hizo más liviano y llevadero. Puedo reconocer que algo interno en mí ya no es lo mismo desde que entré por la puerta de este espacio la primera vez. Y esto son sólo los primeros pasos de este payaso.
Agradezco todo el tiempo que pasamos juntes. Me voy con una sonrisa y también con una gran nariz roja que me hace recordar todo lo que viví con ustedes. Gracias!




